EL PROYECTO

TÉCNICAS EMPLEADAS

Se van a emplear emisores que identifican, entre otras variables, la localización en una o varias ocasiones al día de la situación geográfica del ejemplar marcado. Estas localizaciones son acumuladas en el dispositivo y recuperadas recapturando el ave que lo porta o descargándolo a una distancia escasa, o bien recibidas a través de un sistema de satélites a través de internet.

Estos aparatos tienen un elevado coste y su colocación (identificación de ejemplares adecuados, captura sin molestias excesivas, etc.) requiere mucho tiempo en términos de inversión en dispositivos, trabajo de campo, etc., por lo el número de ejemplares a marcar es limitado. Se intentarán marcar 12-15 ejemplares de cada especie repartidos por la geografía española, de diferentes edades y sexos para intentar extrapolar lo que hace la población española de cada especie.

Se van a utilizar tres tipos de dispositivos de seguimiento: emisores satélite, data logger GPS y geolocalizadores.

Emisor satélite

Se trata de aparatos que registran la localización geográfica y la emiten en forma de señal que es captada por el sistema de satélites ARGOS (seis satélites que están en una órbita polar a 850 km de altitud sobre la Tierra). Esta señal es reenviada por estos satélites a un centro de recepción terrestre que procesa los datos, calcula las localizaciones y los hace disponibles vía web. La localización del emisor, y por tanto del ave que lo porta, se lleva a cabo cuando varios satélites captan la señal y calculan la distancia del emisor al satélite utilizando el efecto Doppler (aparente cambio de frecuencia de una onda producido por el movimiento relativo entre el emisor y el receptor). Las localizaciones calculadas por este sistema pueden tener un error de cierta importancia, pero conocido de forma aproximada para cada localización, lo que permite filtrarlas en función de los objetivos del marcaje y casi siempre tener localizaciones diarias con bastante precisión.

Existen dos tipos de emisores satélites, los que llevan incorporado un GPS y los que no. Normalmente los modelos más ligeros no los pueden llevar. En caso de llevar GPS el emisor, además, recoge coordenadas GPS que envía al sistema de satélites que también los envía al centro de recepción para que se puedan hacer disponibles al usuario a través de internet.

Estos emisores permiten ser programados en varios ciclos anuales de forma que recogen las localizaciones y las envían en mensajes según los intervalos de tiempo programados. A mayor número de horas diarias activos, número de localizaciones recogidas y mayor frecuencia de envío de las mismas, menor será la duración de las baterías y por tanto del propio emisor.

Actualmente estos dispositivos están disponibles en su versión convencional en un peso mínimo de 5 gramos y en su versión con GPS en 22 gramos.

Esta tecnología presenta el inconveniente de ser bastante cara (coste elevado del emisor y contrato con el sistema de satélites) pero la ventaja de proporcionar localizaciones prácticamente a tiempo real y con una gran precisión. Sobre todo en los modelos con GPS.

Data logger GPS

Estos dispositivos identifican la localización porque tienen incorporado un GPS del ave y acumulan la información pero no la envían. Por ello, es preciso recapturar al animal para descargar la información que ha recogido. También, en los modelos más modernos, los datos se pueden descargar con una estación base situándose a escasa distancia del ave que lo porta.

Son más baratos que los emisores satélite al no necesitar el sistema de satélites, pero precisan recapturar al animal o saber su localización para poder acercarse y descargar la información. Presentan el inconveniente de que son modelos poco testados aún en campo y por ello presentan más riesgo de cara a problemas en su funcionamiento y posible pérdida de información.

Geolocalizador

Proporcionan localizaciones en base a la geolocalización. Ésta se basa en estimar la posición geográfica a partir de la hora de amanecer y anochecer y del número de horas diarias de luz. Llevan incorporados un sensor de luz que mide las variables cada poco tiempo, además de un reloj interno y un data logger que acumula las lecturas del fotorreceptor y la hora asociada. Con esta información se puede estimar la latitud con la duración relativa del día y de la noche. La longitud se estima en base a la hora UTC del mediodía y de la medianoche.

Presentan la ventaja de que hay modelos de menos de un gramo, lo que permite su uso en pequeñas aves. Su principal inconveniente es que las localizaciones, obtenidas con un proceso algo laborioso de análisis, pueden tener un error importante que suele variar entre 70 y 300 kilómetros en los estudios con aves marinas. Además, hay que recapturar al animal para descargar la información y su uso con aves marinas ha dado muy buenos resultados. Sin embargo, con aves de pequeño tamaño se lleva utilizando muy pocos años y los primeros resultados se están publicando en la actualidad. En cualquier caso es la mejor opción disponible para el marcaje de paseriformes y aves de menos de 100 gramos.